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Tradiciones extrañas de celebración de cumpleaños

En México nos encanta la fiesta, irónicamente se trata de un tema que nos tomamos muy en serio. 
Nadie celebra en el mundo como lo hacen los mexicanos y nos esforzamos en demostrarlo en cada celebración.
En las fiestas de cumpleaños rompemos nuestras mundialmente famosas piñatas, nos lanzamos al suelo para recolectar la mayor cantidad de dulces posible, compartimos pastel y comida con todos nuestros invitados y bailamos hasta el amanecer. 
Sin duda nuestras tradiciones son las mejores, pero no son las únicas. Alrededor del mundo existen formas de celebrar muy interesantes y otras un tanto extrañas.
En Irlanda se acostumbra a tomar a los pequeños cumpleañeros de los pies, voltearlos boca abajo y darles pequeños golpes en su cabeza contra el suelo por cada año cumplido. Junto a esta tradición, la de embarrar de pastel al cumpleañero no suena tan cruel, ¿cierto? 
Sin importar cuántos sean los años que cumplas, en Jamaica te llenarán de harina el día de tu cumpleaños. Parece divertido, aunque …

El Globo Negro (Cuento)

Un niño negro contemplaba extasiado al vendedor de globos en la feria del pueblo. El pueblo era pequeño y el vendedor había llegado pocos días atrás, por lo tanto no era una persona conocida.

En pocos días la gente se dio cuenta de que era un excelente vendedor ya que usaba una técnica muy singular que lograba captar la atención de niños y grandes. En un momento soltó un globo rojo y toda la gente, especialmente los potenciales, pequeños clientes, miraron como el globo remontaba vuelo hacia el cielo.

Luego soltó un globo azul, después uno verde, después uno amarillo, uno blanco...

Todos ellos remontaron vuelo al igual que el globo rojo...

El niño negro, sin embargo, miraba fijamente sin desviar su atención, un globo negro que aún sostenía el vendedor en su mano.

Finalmente decidió acercarse y le preguntó al vendedor: Señor, si soltara usted el globo negro. ¿Subiría tan alto como los demás?

El vendedor sonrió comprensivamente al niño, soltó el cordel con que tenía sujeto el globo negro y, mientras éste se elevaba hacia lo alto, dijo: No es el color lo que hace subir, hijo. Es lo que hay adentro.

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