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Consejos para hacer los mejores arreglos con globos para este Día del Amor y la Amistad

Los globos son sinónimo de fiesta y alegría. Están presentes en prácticamente todas las ocasiones especiales del año, y de nuestras vidas, por ejemplo, en Navidad, Año Nuevo, Día de las Madres, Día del Padre, cumpleaños, graduaciones, aniversarios y por supuesto, en San Valentín.
El Día del Amor y la Amistad es especial, pues se trata de la máxima celebración al amor, y por lo tanto, del motivo ideal para decirle a quienes nos rodean cuánto los queremos, especialmente a la pareja y a los mejores amigos. 
Para adornar obsequios y decorar espacios donde se celebrarán fiestas, los globos siempre son los mejores aliados. 
La claridad de los colores blanco, la dulzura del rosa y la intensidad del rojo son ideales para utilizar globos de esos tonos y crear los más originales y divertidos arreglos. Contrastados con la luz adecuada, los globos aportarán un encanto único a tus espacios, por ejemplo, a la puerta principal de tu lugar de fiesta o a los centros de mesa de una cena especial. 
¿Necesit…

Espadas con Globos

Globo alargado
Consigue un globo alargado del color que prefieras. Este tipo se llama 260 porque representa sus dimensiones cuando están inflados expresada en pulgadas, concretamente 2 de diámetro, por 20 de largo.


Infla el globo.
Llena el globo de aire con la boca o con un aparato para inflar. Para cuando quede un dedo libre en el extremo opuesto a la boquilla. Cierra la abertura por donde has inflado el globo con un nudo. En este caso, conviene hacerlo muy por debajo del borde para que quede una boquilla más larga, como un dedo aproximadamente.

Calcula las distancias y retuerce.
Por debajo, calcula unos seis dedos de distancia y retuerce el globo sobre sí mismo. Dóblalo hasta dejarlo pegado al resto del globo. Con la misma medida que antes, vuelve a girarlo sobre sí mismo. Ahora toma la boquilla del globo y rodea con ella la zona que queda al juntas las dos creadas anteriormente.
Después, pasa la boquilla por el medio de los dos arcos. Luego, por debajo. De nuevo por el medio y asegura por debajo.

La empuñadura.
A continuación, mueve un poco el aire del globo apretando ligeramente. Haz cuatro bolas pequeñas dejando un espacio libre y girando al final. Cuantas más vueltas hagas mejor quedará y no se soltará.

Con los dedo anular e índice agarra la bola para que no se suelte. Haz otras tres pelotas de aire y cuando acabes mete la punta por el orificio formado por los dos semicírculos del globo.

Endereza el extremo si es necesario, mete la mano por la empuñadura y ¡ya tienes la espada!


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