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5 diferencias esenciales entre el amor y la amistad

  Una pregunta que ha pasado por la mente de millones de personas a través de la historia (incluso por la tuya) sin duda es la de cómo identificar cuándo sentimos o sienten por nosotros amor, o amistad; ¿Cuál es la diferencia entre estos dos sentimientos?   En algún momento de la vida todos hemos necesitado definir nuestra situación sentimental, para tomar decisiones respecto a la relación que queremos iniciar, modificar o concluir con una u otra persona.   Aunque no se puede dar una respuesta definitiva a esta pregunta, puesto que cada cabeza es un mundo y el de los sentimientos es un terreno complejo y muy particular para cada quien, sí es posible encontrar algunas diferencias esenciales entre el amor y la amistad.   Por ejemplo, mientras que el amor por excelencia implica la disposición al sacrificio, la amistad está compuesta mayormente por la confianza. El amor es un sentimiento que se tiene por otra persona, normalmente de manera exclusiva, mientras que la amistad es notableme

¿Te has preguntado con que inflamos los globos que flotan?

El helio es más ligero que el aire y a diferencia del hidrógeno no es inflamable, siendo además su poder ascensional un 8% menor que la de éste, por lo que se emplea como gas de relleno en globos y zepelines publicitarios, de investigación atmosférica e incluso para realizar reconocimientos militares.


Debido a que el helio es más ligero que el aire, los dirigibles y globos son inflados con este gas para elevarlos. Mientras que el hidrógeno experimenta una fuerza de empuje aproximadamente un 7% mayor, el helio tiene la ventaja de no ser inflamable (además de ser retardante del fuego). En la industria espacial, se utiliza como un medio de llenado para desplazar a los combustibles y oxidantes en los tanques de almacenamiento, y para condensar el hidrógeno y el oxígeno a fin de producir combustible para cohetes. También se utiliza para depurar el combustible y el oxidante de los equipos de apoyo en tierra antes del lanzamiento, así como para pre-enfriar el hidrógeno líquido en vehículos espaciales. Por ejemplo, el propulsor del Saturno V utilizado en el Programa Apolo necesitó cerca de 370.000 m³ de helio para poner en marcha el cohete.

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