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Consejos para montar tu papelería

Si quieres abrir una papelería, pero no sabes por dónde empezar te proponemos unos pasos que puedes seguir para hacer realidad tu sueño. Ahora bien, la prisa no es buena compañera, así te recomendamos que no escatimes ni tiempo ni recursos en el desarrollo de la estrategia que te ayudará a dar forma a tu nuevo proyecto.
Plan inicial, Descripción de tu proyecto
En este punto debes hacerte muchas preguntas, ¿Qué tipo de papelería quiero? ¿A qué aspiro? ¿A qué público me voy a dirigir? También piensa e qué tipo de objetivos te quieres marcar a corto, mediano y largo plazo. Haz un breve estudio de mercado en donde analizas la zona en la que quieres abrir y buscas locales disponibles que se adecuen a tus necesidades. Después planifica la operativa del negocio: ¿Venderás sólo en tienda física o tendrás también un e-Commerce? Estipula tus necesidades de personal preguntándote si la vas a poder gestionar en todos sus horarios sin ayuda, o si prefieres contratar a alguien y contempla ese gasto d…

¿Te has preguntado con que inflamos los globos que flotan?

El helio es más ligero que el aire y a diferencia del hidrógeno no es inflamable, siendo además su poder ascensional un 8% menor que la de éste, por lo que se emplea como gas de relleno en globos y zepelines publicitarios, de investigación atmosférica e incluso para realizar reconocimientos militares.


Debido a que el helio es más ligero que el aire, los dirigibles y globos son inflados con este gas para elevarlos. Mientras que el hidrógeno experimenta una fuerza de empuje aproximadamente un 7% mayor, el helio tiene la ventaja de no ser inflamable (además de ser retardante del fuego). En la industria espacial, se utiliza como un medio de llenado para desplazar a los combustibles y oxidantes en los tanques de almacenamiento, y para condensar el hidrógeno y el oxígeno a fin de producir combustible para cohetes. También se utiliza para depurar el combustible y el oxidante de los equipos de apoyo en tierra antes del lanzamiento, así como para pre-enfriar el hidrógeno líquido en vehículos espaciales. Por ejemplo, el propulsor del Saturno V utilizado en el Programa Apolo necesitó cerca de 370.000 m³ de helio para poner en marcha el cohete.

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